Llover y llover. Lleva como dia y medio sin parar de llover. Es un “sirimiri” pero que no da tregua. A la mañana despedimos a las dos parejas de andalucia, Jose Mari, Pilar, Pepelu y Paz. Y al rato Diego y yo nos miramos y sabemos que de nuevo debemos de salir a toda ostia de la ciudad. Desayunamos y al rato volvemos a comer. Un taxi y a la estación de trenes que es un autentico espectaculo.
Las estaciones de trenes recuerdan a los aeropuertos. Grandes salas de espera y facturación para tren.
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2 Comments
Me he puesto al corriente de los últimos días. Desde luego, Arturo, lo que no te pase a tí, no le pasa a nadie. Me refiero al villar. Más anécdotas para el libro…
Coincido con tu amigo Luis, las fotos “cotidianas” son geniales. Muestran detalles que un turista habitual no tiene tiempo de ver.
Por cierto, si no lo habéis cogido ya, olvidaros durante 7 minutos de la bici y montaros en el tren bala del aeropuerto, con una tecnología muy sofisticada y carísima a base de imanes ó, lo que es lo mismo, 431 kmts. por hora de punta y ¡ni te enteras!.
Un abrazo, Javier.
Hola chicos, me alegro mucho que lo paséis bien. Las fotos son geniales así que no tengo que viajar tan lejos… me basta
ha llegado mi dinero del bici?
Un abrazo
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