Volvemos al Centro Español. Hoy se reunen “las niñas de la guerra”. Nos cuentan sus vivencias y nos reimos de la vida. Porque si algo caracteriza a este grupo es su optimismo, su sonrisa detrás de una vida marcada por los tristes acontecimientos de la guerra civil. Lo que llama la atención es que forman un grupo muy unido. Un ejemplo: uno de los niños se fue a vivir a Valencia hace años y durante los últimos nueve recorre la distancia desde Valencia hasta Moscu en coche para pasar tres meses junto a “sus hermanos”. Soy consciente que ellos son un libro de historia.
Abajo: Carmen (Madrid) Begoña (Bilbao) Juanita Martinez (Cataluña)
Arriba: Doti y Viera (hija de Juanita)





















4 Comments
Alguna vez os he mencionado la suerte que tenías por todas estas vivencias, pero es que es increible las historias que veis que os cuentan, en este caso de los niños de la guerra que dan tanto que pensar, que meditar, Moscú, todo fascinante incluidos vosotros. Abrazos, Cristina
aupa chicos,ke ganas tenia de ke llegarais a moscu,tiene ke ser impresionante la plaza roja,ke diversidad de colores,estamos en plenas fiestas de gasteiz,aupa celedon,ya keda menos para llegar a mongolia,otro pais ke me llama muxo la atencion,keremos muchas fotos para dejar volar la imaginacion e imaginar ke estamos ahi,lo estais haciendo muy bien,un abrazo.
Joé, decís que llueve. Eso parece el diluvio universal. Mandarnos algo, que nos ahogamos… y no de agua.
En efecto, qué bonita la ciudad de Moscú, y su Plaza Roja, aunque impresiona más la otra “Plaza Roja”, la de vuestro destino final. ¡Qué suerte!
Nos vemos, Javier.
Diego, os escribo en el dia de mi cumple. Que suerte Moscú, no logro descifrar que es lo que han hecho con el Hotel Rossiya, apunta el objetivo en esa direccion (detras de San Basilio). Aqui estamos a 40 grados, tan insoportable que tu hermana y su marido se han apuntado a mi proximo viaje: nueve dias de frío en Escocia a finales de agosto..
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