Salimos del hostal, que ya es como nuestra casa, y cada uno a su bola. Diego decide ir al Ermitage hasta que ve la cola y cambia el rumbo. Yo tenia pensado ir al museo de Zoología, uno de los más interesantes del mundo en el tema. Esta cerrado sin saber exactamente la causa porque en la guía dice que los martes esta cerrado. Un gran cartel en ruso e ingles dice: “The museum is close”. Plan B, museo de Antropología y Etnografía. Cerrado. Plan C: museo de Historia de San Petersburgo. Museo pequeño, dos plantas, pero interesante. Recoge imagenes y formas de vida en la ciudad a inicios del siglo XX y la vida durante la segunda guerra mundial.
Después de salir tengo el tiempo justo para ver el museo del Vodka. Cerrado. En la puerta me encuentro a un grupo de mochileros volviendose locos con la guía. Me preguntan por el numero que aparece en la mia. El 5. La misma calle, el mismo número y del museo no queda ni rastro. Lo de San Petersburgo con los museos tiene tela.
A las cinco me encuentro con Diego que ha visitado alguna galeria de Arte y una iglesia.
Nos volvemos a dividir. Diego se va a comer algo y yo a darme un capricho. Un cafe y un trozo de pastel de chocolate. El precio del capricho: 5 euros. Rusia es cara. Es uno de los paises más caros.
3 Comments
Que tal, primo.
Aquí, de regreso del “culo del mundo”, poniendome al día con vuestras aventuras, aunque que creo que necesitare un par de sesiones más.
Por cierto a tí que te mola la zoología, esta totalmente confirmado, hay vitorianos en Sidney. El “alavesus marsupialis” todavía no ha desarrollado el marsupio (pero todo se andará), su habitat son las tiendas de souvenirs, buscandose la vida como dependiente,y se caracteriza por su extremada generosidad. Total que le cuentas que tienes familia en Vitoria, que tienes un primo en bici para China y te encuentras que te hace un descuento de la mitad que has comprado (asi que una corbata y una figurilla de regalo, 30 $ australianos by the face, unos 22 €).
Primo, si quieres naturaleza: Australia. En el centro de Sidney, sin ir a un zoo ni leches, aparte de las típicas palomas y gaviotas, ibis, cacatuas, loros de todas las clases y pelajes y colonias enormes de vampiros y zorros voladores (por la noche todo hay que decirlo, dan un poco de repelús)
Ya hablaremos. Besos. Agur.
Amanchi.
El paseo por las fuentes del Museo Peterhof debe ser una maravilla.
¡Lástima lo del Ermitage!. Siempre he soñado con verlo, pero tampoco soporto las colas. Es más, las odio.
Lo cierto es que lo vuestro no son los museos, al menos en San Petersburgo.
A seguir viviendo y disfrutando… Un abrazo.
Muy buenas pareja , aprovecho estos dias que tengo libre y cotilleo los dias anteriores que no habia visto.Lo primero que queria deciros es enorabuena por llegar a doden estais llegando es un merito lo que estais haciendo , no teneis meta , donde quereis llegar alli estais es genial seguir asi y disfrutar de lo que estais viviendo , seguiremos en contacto , saludos hasta luego valientes.
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