Estas son las vistas desde el hotel en Ostraleka. Al asomarnos hemos visto pasar una ardilla por encima de la valla de un lado a otro.
Aprovechando los troncos de los arboles han tallado esculturas por toda la calle.
Curiosidad. Un cartel y a los cinco kilometros otro.
Atardecer.
El dueño del “Pokaje” o alojamiento, nos colma en atenciones. Cafe, Herbata (Té)… hasta nos trae unas morcillas recien asadas.
Nuestros vecinos de la casa donde nos alojamos nos invitan a acudir a una taberna donde el dueño y un colega dan un concierto.
Segun pasan las canciones la gente se anima y sale a bailar. La musica es rock polaco o canciones extranjeras traducidas “version made in poland”.
2 Comments
Después de haber tenido la suerte de vivir tantas experiencias, conocer tanta gente, tantos pueblitos, tantas cosas tan singulares, la envidia nos corroe a todos y el que diga lo contrario miente! Y lo que queda aún queda por vivir!
Un beso fuerte y a seguir palante
Cristina Dx (prima)
Y la gente os sigue dando ánimos para que continuéis en ruta hasta Beijing. ¡No lo entiendo!. Pero si no hay ninguna obligación. Es un envidiable viaje de placer diseñado por vosotros, que ya quisiéramos la mayoría de los mortales.
Váis a vuestro ritmo, hacéis deporte, conocéis arquitectura y paisajes maravillosos, gentes y culturas diferentes, coméis de miedo, dormís aquí y allí entre ardillas… ¡Es lo más parecido a la libertad con mayúsculas!.
Por supuesto, tiene que haber alguna dificultad. De no ser así, el esfuerzo no se valora y la aventura no tendría mérito.
Joé, vaya rollo… Bueno, estaré fuera unos días, así que me despido hasta la próxima semana.
Un abrazo, Javier.
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