¿Una mañana soleda?. En fin que nos levantamos a las 8:30 y nos pegamos el atracon con la comida de anoche. Cereales para Diego, chocolate platano y te para mi. No tenemos leche porque ayer domingo se nos paso.
Las vistas desde el bungalow no son muy buenas y solo nuestra vecina distrae la mirada.

Salimos como un tiro y llegamos a Parentis en Born en un abrir y cerrar de ojos. A partir de aquí sera otro cantar. Nos hemos desviado por la izquierda del mapa de Francia (coger un mapa y fijar la vista en el oeste frances) para coger una carretera que va paralela a la linea de costa. Hemos atravesado Biscarrosse. Un pueblo de aire tranquilo, con la iglesia de San Martin (me quedo con la pared de piedra del interior y Diego con la calma y las luces). Un pequeño texto nos habla de la historia de este Santo que en el momento de visitar la ciudad de Amiens se encontro con un vagabundo semidesnudo implorando caridad. Al no tener dinero corta con la espada la capa en dos y le ofrece una parte. Según la leyenda esa misma noche Jesucristo se le aparece en sueños con el mismo trozo de tela.

Después de reponer fuerzas nos dirijimos hacia Pyla Sur Mer. Una carretera entre pinos y dunas. Subidas y bajadas que merman algo la moral. Hasta entonces la climatología iba siendo buena. A partir de entonces se convirtio en el peor de los días. Un poco antes de llegar a la Duna de Pyla, la más alta de Europa comenzo a llover y no paro hasta que entramos en Arcachon.

Por unos minutos me converti en un turista más. Deje la bici y ascendi por las escaleras de plastico hasta la cima de la Duna. A un lado, un paisaje arbolado, al otro, el oceano Atlantico. Llueve y la gente no aguanta mucho en la cima pero por aqui y por allí hay crios que se tiran por las laderas de la duna. El lugar merece la pena ser visitado. Saco la camara como puedo y saco unas cuantas fotos. Antes de volver a guardarla tengo que limpiarla. El agua alcanza la lente y no se puede sacar una foto más.
Abajo, junto a un tenderete de souveniers me espera Diego. El ha visitado la duna hace unos años y la verdad es que viendo el panorama no merece la pena subir. Me sacudo la arena humeda de los zapatos y seguimos por el bici carril hasta Arcachon.
Después de 75 kilometros ascendemos lo que parecía ser la última cuesta antes de llegar a nuestro destino. Y la tia del camping, borde ella como pocas, nos dice que esta completo. Sabemos que era mentira y que tenía ganas de cerrar el garito. Abajo, en el pueblo, los hoteles estan vacios. Nos alojamos en un apartamento. Nos sale 42 euros por los dos, con cocina, 3 camas ducha cuarto de baño etc. Le hemos dicho que nos conformamos con algo más pequeño, sin tele y sin nada pero nos ha dicho que es lo que hay. Como andamos justos de tiempo y mojados decidimos quedarnos. Es temporada baja pero tampoco andan los precios mucho más baratos.





1 Comments
Aupa colegas¡¡¡Me alegro que todo os vaya bien. Yo estuve acompañando vuestro inicio de viaje en Estibaliz, espero que todo siga igual de bien y con el animo siempre alto¡¡Poco a poco se va haciendo camino y tantas y tantas cosas que se quedan por atras, este blog siempre nos servira para echar la mirada y el recuerdo atras y reirnos un buen rato. Un fuerte abrazo desde Bilbo¡¡
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